El vampiro tucumano, un sujeto de altura media, piel morena, muy flaco, con poco pelo y ojeras y nariz muy pronunciadas, se encontraba en la esquina de un conocido y peligroso barrio de Tucumán llamado “La Bombilla”, inyectándose heroína, ya que era adicto a las drogas. Se acercó un hombre de aproximadamente 25 años, alto, tez blanca y delgado; que necesitaba consumir, ya que también tenía la misma adicción.
Mientras se drogaban, conversaban sobre sus respectivas vidas. El tucumano le conto su historia, haciendo referencia al buen pasar económico y educativo de él y su familia. Era un alumno ejemplar, muy responsable y aplicado. Cuando cursaba el secundario, un compañero le hizo probar lo que arruinaría su vida, la droga. Desde ese momento sus notas bajaron y su comportamiento se tornó muy extraño, dejó la escuela y llegó así a ser lo que es, un vagabundo. Al terminar de relatar, Jeringa comenzó a contarle su historia, nacido en un barrio marginal de la ciudad de Buenos Aires, en “Fuerte Apache”, su infancia fue muy dura, ya que cuando el tenia tan solo 8 años su padre fue asesinado en un tiroteo con la policía en uno de los tantos enfrentamientos que tubo que afrontar debido a que no tenía trabajo y la única manera de alimentar a sus hijos era robando. Cuando ya era un adolescente el debió hacerse cargo de la familia a causa de que su madre sufría una grave enfermedad, y Jeringa tuvo que seguir los pasos de su padre para poder llevarle la comida a su “vieja” y a sus 3 hermanitas menores. Entonces Jeringa comenzó a recordar momentos muy duros de su vida y se los conto a Diego.
Era una noche fría, hace dos días que su familia no comía, y jeringa tuvo que salir a robar otra vez, porque sus hermanitas querían comer y el no podía darle nada. Esta vez jeringa fue a robar en una casa, sin saberlo, de un policía. Cuando jeringa llego a la casa no había nadie, pero cuando el ya se estaba escapando con todo lo que se había robado, el dueño de casa llegaba luego de su jornada de trabajo, lo vio trepando por la medianera y le disparo hasta matarlo. Cuando lo trasladaban en la ambulancia hacia la morgue, sufrieron un accidente automovilístico, y cuando los policías llegaron al lugar del hecho, solo encontraron los cuerpos de los enfermeros, pero había algo muy extraño ambos enfermeros tenían lesiones graves en sus cuerpos pero en ningún lugar había rastros de sangre. Jeringa había desaparecido misteriosamente.
En el momento del accidente Jeringa al igual que los enfermeros que se encontraban en la ambulancia se golpearon fuertemente y derramaran gran cantidad de sangre en el lugar.
Debido al fuerte golpe que sufrió jeringa en la cabeza se despertó y se sintió atraído por el olor de la sangre derramada de los enfermeros, comenzó a chuparla, una vez que esta se acabo siguió chupando la sangre de los cuerpos e inmediatamente se dio cuenta de que sus colmillos comenzaron a aumentar de tamaño, Jeringa sentía que algo muy extraño le estaba pasando. Entonces fue a una biblioteca para tratar de averiguar que era lo que le estaba pasando y allí descubrió que era un vampiro y que lo había heredado de su tátara tátara abuelo Nosferathou.
En ese mismo lugar conoció a Araceli, una mujer hermosa, flaca, alta, con pelo castaño claro ojos verdes y un lunar debajo de su ojo derecho, que trabajaba en el lugar como bibliotecaria, y quedo impactado con su belleza, a jeringa se le genero una mezcla de sensaciones, por una parte quería acercarse para tratar de conquistarla, pero por otro lado deseaba chuparle la sangre. El trato de acercarse a ella, pero Araceli comenzó a sospechar de él debido a que había pedido libros relacionados con la historia de los vampiros y sus descendientes. Ella comenzó a pensar en que era un vampiro, y que él le iba a “chupar” la sangre, esto le causo miedo, y cuando el se le quiso acercar, huyo desesperadamente.
Camino a casa, ella sentía que la estaban persiguiendo, pero no vio a nadie. Entro rápido a su casa y aseguro la puerta. Al otro día cuando se dirigía hacia la biblioteca, volvió a tener esa sensación, que se repitió a lo largo de toda la semana. Cansada de esto y con la posibilidad de comenzar un mejor trabajo en Tucumán, decidió viajar hacia el jardín de la república.
Jeringa, quien la había perseguido durante todos esos días, al enterarse de que se iría a Tucumán, con lo que tenia de dinero luego de robar a una anciana, se toma un tren directo a San Miguel de Tucumán.
Al escuchar este relato diego comenzó a sentirse un poco incomodo, debido a su precedencia y a la descripción de aquella mujer, era muy parecida a la de su novia, entonces comenzó a inyectarse cada ves mas hasta que se les acabo, Jeringa le agradeció y se fue.
Inmediatamente, diego decidió ir a buscar a Araceli, para contarle lo que había pasado y preguntarle si ella conocía a “jeringa”. Ella le comento que si, y le conto la historia tal cual se la había contado “Jeringa”.
Sin que Diego se dé cuenta, había sido perseguido por “Jeringa”, que seguía buscando a Araceli sin importarle nada. Al darse cuenta de que efectivamente Araceli era la novia de Diego, y bajo el efecto de lo que se había inyectado, decide entrar a la casa de Araceli para matar a Diego y sacárselo del camino.
Jeringa entra, por la ventana, y se encuentra de frente con Diego, que se da cuenta de las intenciones del “porteño” y agarra un adorno que había sobre la mesa e intenta golpearlo, pero Jeringa saca de su bolsillo una navaja que quiere clavarle en el pecho pero Diego se cubre y recibe el golpe en su antebrazo, es ahí cuando empieza a sangrar la herida, lo que le causa atracción a Jeringa, sus colmillos crecen y el se lanza al cuello del “Tucumano” y lo muerde, contagiándole la maldición. En ese momento Diego se desvanece por unos segundos y vuelve a pararse, para continuar la lucha.
Mientras Araceli trataba de separarlos, recibe una puñalada en la boca del estomago , que sin intención había sido aplicada por Jeringa. Cuando Araceli cae al suelo ambos comienzan a desesperarse, porque la sangre que derramaba los atrae a los dos, y ahí Diego se da cuenta que ahora el también era vampiro. Los dos empiezan a tomar su sangre desesperadamente y al terminar, lamentándose por lo que había pasado comienzan a recordar la primera vez que se vieron y la buena relación que había entre ellos, y como los dos lloraban por la misma causa deciden darse un abrazo y consolarse mutuamente.
Luego de toda esa pesadilla, y de amigarse deciden salir por las noches a chupar sangre por las calles de Tucumán.
F I N
Mientras se drogaban, conversaban sobre sus respectivas vidas. El tucumano le conto su historia, haciendo referencia al buen pasar económico y educativo de él y su familia. Era un alumno ejemplar, muy responsable y aplicado. Cuando cursaba el secundario, un compañero le hizo probar lo que arruinaría su vida, la droga. Desde ese momento sus notas bajaron y su comportamiento se tornó muy extraño, dejó la escuela y llegó así a ser lo que es, un vagabundo. Al terminar de relatar, Jeringa comenzó a contarle su historia, nacido en un barrio marginal de la ciudad de Buenos Aires, en “Fuerte Apache”, su infancia fue muy dura, ya que cuando el tenia tan solo 8 años su padre fue asesinado en un tiroteo con la policía en uno de los tantos enfrentamientos que tubo que afrontar debido a que no tenía trabajo y la única manera de alimentar a sus hijos era robando. Cuando ya era un adolescente el debió hacerse cargo de la familia a causa de que su madre sufría una grave enfermedad, y Jeringa tuvo que seguir los pasos de su padre para poder llevarle la comida a su “vieja” y a sus 3 hermanitas menores. Entonces Jeringa comenzó a recordar momentos muy duros de su vida y se los conto a Diego.
Era una noche fría, hace dos días que su familia no comía, y jeringa tuvo que salir a robar otra vez, porque sus hermanitas querían comer y el no podía darle nada. Esta vez jeringa fue a robar en una casa, sin saberlo, de un policía. Cuando jeringa llego a la casa no había nadie, pero cuando el ya se estaba escapando con todo lo que se había robado, el dueño de casa llegaba luego de su jornada de trabajo, lo vio trepando por la medianera y le disparo hasta matarlo. Cuando lo trasladaban en la ambulancia hacia la morgue, sufrieron un accidente automovilístico, y cuando los policías llegaron al lugar del hecho, solo encontraron los cuerpos de los enfermeros, pero había algo muy extraño ambos enfermeros tenían lesiones graves en sus cuerpos pero en ningún lugar había rastros de sangre. Jeringa había desaparecido misteriosamente.
En el momento del accidente Jeringa al igual que los enfermeros que se encontraban en la ambulancia se golpearon fuertemente y derramaran gran cantidad de sangre en el lugar.
Debido al fuerte golpe que sufrió jeringa en la cabeza se despertó y se sintió atraído por el olor de la sangre derramada de los enfermeros, comenzó a chuparla, una vez que esta se acabo siguió chupando la sangre de los cuerpos e inmediatamente se dio cuenta de que sus colmillos comenzaron a aumentar de tamaño, Jeringa sentía que algo muy extraño le estaba pasando. Entonces fue a una biblioteca para tratar de averiguar que era lo que le estaba pasando y allí descubrió que era un vampiro y que lo había heredado de su tátara tátara abuelo Nosferathou.
En ese mismo lugar conoció a Araceli, una mujer hermosa, flaca, alta, con pelo castaño claro ojos verdes y un lunar debajo de su ojo derecho, que trabajaba en el lugar como bibliotecaria, y quedo impactado con su belleza, a jeringa se le genero una mezcla de sensaciones, por una parte quería acercarse para tratar de conquistarla, pero por otro lado deseaba chuparle la sangre. El trato de acercarse a ella, pero Araceli comenzó a sospechar de él debido a que había pedido libros relacionados con la historia de los vampiros y sus descendientes. Ella comenzó a pensar en que era un vampiro, y que él le iba a “chupar” la sangre, esto le causo miedo, y cuando el se le quiso acercar, huyo desesperadamente.
Camino a casa, ella sentía que la estaban persiguiendo, pero no vio a nadie. Entro rápido a su casa y aseguro la puerta. Al otro día cuando se dirigía hacia la biblioteca, volvió a tener esa sensación, que se repitió a lo largo de toda la semana. Cansada de esto y con la posibilidad de comenzar un mejor trabajo en Tucumán, decidió viajar hacia el jardín de la república.
Jeringa, quien la había perseguido durante todos esos días, al enterarse de que se iría a Tucumán, con lo que tenia de dinero luego de robar a una anciana, se toma un tren directo a San Miguel de Tucumán.
Al escuchar este relato diego comenzó a sentirse un poco incomodo, debido a su precedencia y a la descripción de aquella mujer, era muy parecida a la de su novia, entonces comenzó a inyectarse cada ves mas hasta que se les acabo, Jeringa le agradeció y se fue.
Inmediatamente, diego decidió ir a buscar a Araceli, para contarle lo que había pasado y preguntarle si ella conocía a “jeringa”. Ella le comento que si, y le conto la historia tal cual se la había contado “Jeringa”.
Sin que Diego se dé cuenta, había sido perseguido por “Jeringa”, que seguía buscando a Araceli sin importarle nada. Al darse cuenta de que efectivamente Araceli era la novia de Diego, y bajo el efecto de lo que se había inyectado, decide entrar a la casa de Araceli para matar a Diego y sacárselo del camino.
Jeringa entra, por la ventana, y se encuentra de frente con Diego, que se da cuenta de las intenciones del “porteño” y agarra un adorno que había sobre la mesa e intenta golpearlo, pero Jeringa saca de su bolsillo una navaja que quiere clavarle en el pecho pero Diego se cubre y recibe el golpe en su antebrazo, es ahí cuando empieza a sangrar la herida, lo que le causa atracción a Jeringa, sus colmillos crecen y el se lanza al cuello del “Tucumano” y lo muerde, contagiándole la maldición. En ese momento Diego se desvanece por unos segundos y vuelve a pararse, para continuar la lucha.
Mientras Araceli trataba de separarlos, recibe una puñalada en la boca del estomago , que sin intención había sido aplicada por Jeringa. Cuando Araceli cae al suelo ambos comienzan a desesperarse, porque la sangre que derramaba los atrae a los dos, y ahí Diego se da cuenta que ahora el también era vampiro. Los dos empiezan a tomar su sangre desesperadamente y al terminar, lamentándose por lo que había pasado comienzan a recordar la primera vez que se vieron y la buena relación que había entre ellos, y como los dos lloraban por la misma causa deciden darse un abrazo y consolarse mutuamente.
Luego de toda esa pesadilla, y de amigarse deciden salir por las noches a chupar sangre por las calles de Tucumán.
F I N
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